¿Qué le hace falta a los equipos hondureños para sobresalir en la Concacaf Champions Cup?
- elclasicohonduras
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Cada año, la historia parece repetirse para los clubes hondureños en la Concacaf Champions Cup. Buenas intenciones, ilusión en casa⦠pero eliminación ante rivales de mayor presupuesto. Sin embargo, la pregunta es inevitable: ¿el problema es realmente económico o mental?
El ejemplo mĆ”s reciente que invita a la reflexión llega desde Europa con el sorprendente FK BodĆø/Glimt. Un club noruego valorado en 57.13 millones de euros que logró derrotar al poderoso Manchester CityĀ (1.29 billones de euros) y al AtlĆ©tico de MadridĀ (584 millones de euros), imponiĆ©ndose 3-1 y 2-1 respectivamente en el lapso de ocho dĆas, para alcanzar el repechaje de la UEFA Champions League.
La diferencia presupuestaria era abismal, pero la diferencia mental no lo fue.
La mentalidad, el verdadero desafĆo
Tras la reciente eliminación del Club Olimpia Deportivo, su tĆ©cnico Eduardo EspinelĀ fue claro: hay que apostar para competir. MĆ”s allĆ” del dinero o lo futbolĆstico, el timonel uruguayo seƱaló que hace falta creĆ©rsela.
El mensaje es contundente: el problema de los equipos hondureños en torneos internacionales pasa mÔs por lo mental que por lo tÔctico. Trabajar el aspecto psicológico para competir de igual a igual es tan importante como reforzar el plantel.
En la serie ante el Club AmĆ©rica, Olimpia āvalorado en 5.20 millones de eurosā no pudo ante un conjunto crema tasado en 98 millones. La diferencia existe, pero no deberĆa ser una sentencia automĆ”tica.
Hacer pesar la localĆa
Un factor determinante en estas competiciones es la fortaleza en casa. Olimpia cayó 2-1 ante América en Tegucigalpa. Un año antes, el Fútbol Club Motagua perdió 4-1 ante el FC Cincinnati en la primera ronda.
En aquella ocasión, Diego VĆ”zquezĀ utilizó una metĆ”fora que quedó grabada: los equipos hondureƱos son āla cucarachitaā y los norteamericanos āun Ferrariā. La frase retrata una percepción de inferioridad que, consciente o inconscientemente, termina pesando en la cancha.
Si los clubes catrachos no convierten de local, competir serÔ aún mÔs dificil.
El turno del Real EspaƱa
Ahora es el turno del Real Club Deportivo España, valorado en 4.40 millones de euros, frente a un Los Angeles FC tasado en 68.20 millones.
Los aurinegros deberĆ”n hacer valer su localĆa y buscar una ventaja amplia antes de viajar a California. Mantener el arco en cero serĆ” clave para no llegar obligados a una hazaƱa en territorio estadounidense.
El conjunto angelino cuenta con figuras de talla internacional como Son Heung-minĀ y Hugo LlorisĀ ācampeón del mundo en 2018ā, lo que eleva el grado de dificultad. Pero el fĆŗtbol no siempre lo ganan los millones; lo gana el convencimiento.
SerĆ” la cuarta ocasión en el torneo que el conjunto hondureƱo se enfrente a un club de los Estados Unidos. En sus antecedentes ante equipos de la MLS, Real EspaƱa registra un balance de una victoria, dos empates y dos derrotas, nĆŗmeros que reflejan que competir es posible, pero que la regularidad ha sido el gran desafĆo.
Una tendencia que urge romper
Los clubes mexicanos han superado 12 de las últimas 13 eliminatorias frente a equipos hondureños en la Copa de Campeones. La única excepción reciente fue cuando Club de Fútbol Pachuca cayó ante Motagua en 2023. En esa serie, los catrachos empataron en casa y lograron un 1-1 como visitantes con gol de Eddie HernÔndez, avanzando por el criterio de desempate. Ese precedente demuestra que sà se puede.
MƔs actitud, menos complejos
El espejo no deberĆa ser Ćŗnicamente la diferencia económica, sino la actitud competitiva del BodĆø/Glimt. Honduras no necesita presupuestos de mil millones para competir; necesita convicción, preparación psicológica y una mentalidad que elimine el complejo de inferioridad.
Si los clubes hondureños logran combinar orden tÔctico, preparación mental y fortaleza como locales, la historia en la Concacaf puede empezar a cambiar.
Porque en el fĆŗtbol internacional, antes que millones, lo que realmente pesa es creer que se puede.



